Los calcos vitrificables son diseños impresos con tintas especiales que se transfieren a piezas de cerámica y, mediante una cocción en horno a 780 °C, el diseño se funde de manera permanente con la superficie, volviéndose inalterable y resistente al uso diario.
Limpiá la pieza de cerámica o porcelana con alcohol para retirar cualquier rastro de grasa o polvo.
Recortá el diseño de la plancha de calco dejando un margen pequeño alrededor.
💛Aplicación del Calco
Sumergí el recorte en un recipiente con agua limpia (natural o tibia)
Esperá a que el barniz que contiene el diseño comience a deslizarse o separarse del papel soporte.
Apoyá el calco sobre la superficie de la pieza y desliza el papel con mucho cuidado para transferir la imagen.
Acomodá el diseño en la posición correcta mientras mantenga agua en la superficie.
🩵Secado y Adhesión
Eliminá el exceso de agua y las burbujas de aire utilizando una servilleta de papel, un paño o una espátula de goma, haciendo movimientos suaves desde el centro hacia los bordes.
Asegurate de que no quede ninguna burbuja de aire atrapada debajo de las líneas del dibujo, ya que el calor del horno podría romperlas y arruinar el trazo.
Dejá secar la pieza al aire libre por un tiempo prolongado (generalmente entre 2 a 12 horas) antes de llevarla al horno.
🧡Horneado
Horneá la pieza en un horno específico para cerámica a 780°C. El barniz se quema durante el proceso y el pigmento cerámico se fusiona al esmalte de manera permanente ✨